Servicio de Salud

Viña del Mar - Quillota

Lunes 23 de marzo de 2026

Funcionaria del SSVQP es la madre de histórico campeón de Santiago Wanderers de la Copa Libertadores Sub 20.

Paola Ortega vio a la distancia la consagración de los porteños, con su hijo Sebastián como el gran héroe de la inolvidable jornada en Guayaquil

Con profunda emoción y orgullo, Paola Ortega Banda, profesional de la Unidad de Estadística del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca (SSVQP), compartió su experiencia como madre de Sebastián Vargas, joven futbolista que fue protagonista en la histórica consagración de Santiago Wanderers en la Copa Libertadores Sub 20 disputada en Ecuador.

El equipo caturro logró el histórico título internacional tras una intensa final contra Flamengo de Brasil, que se definió en tanda de penales, luego de que Vargas anotara agónicamente el gol del empate, un momento que su familia vivió con una mezcla de emoción y felicidad.

“Fue intenso y muy emocionante. Nosotros estábamos expectantes desde que ellos partieron a Ecuador y, en la medida que se fueron dando los resultados, fuimos sintiendo que sí se podía. La verdad es que fuimos de menos a más, pensando en lo que podían lograr. Ayer estábamos emocionadísimos; se nos cayeron unos lagrimones a mí, a mi marido y a nuestra hija. Era algo impensado, y más encima con el gol del Sebita. Aún no logramos asimilarlo como familia, pero estamos felices”, relató.

Paola destacó el rol de su hijo dentro del equipo, señalando que, si bien su posición es de volante, no suele ser goleador. “Él no está muy acostumbrado a hacer goles, su función es más generar juego, dar buenos pases. Pero entró muy motivado y, de hecho, me dijo antes del partido que había soñado que iba a entrar y haría un gol. Y así fue”, comentó.

La funcionaria también expresó su alegría por el reconocimiento que ha recibido el club luego de la consagración, recibiendo una amplia cobertura mediática y siendo alabados a nivel continental: “Que Wanderers esté en la plana mayor, en todos los noticieros y diarios, es una felicidad enorme. Es el equipo donde juega mi hijo, cómo no voy a estar feliz por ellos. Se lo merecen, los cabros son espectaculares”.

Respecto a la trayectoria de Sebastián, Paola recordó que su vínculo con el fútbol comenzó desde muy pequeño. “Partió hace 10 años jugando, desde chiquitito. Apenas caminó andaba con una pelotita. Entró a una escuela de Wanderers y de ahí un profesor lo llevó a probarse, donde siempre se destacó”, indicó.

Asimismo, lo describió como “un chico muy alegre, cariñoso, regalón y disciplinado”, agregando que desde los 13 años tiene claro su objetivo de ser futbolista profesional. “Se levanta temprano, es muy estructurado y siempre ha tenido claro lo que quiere”, afirmó.

La mágica noche del triunfo también dejó un recuerdo imborrable para la familia. “Anoche nos llamó desde la cancha, hablamos cortito. Estaba muy feliz, nos dijo que este triunfo era para nosotros, que aún no lo podía creer, que era un sueño. Todavía no logra dimensionar lo que alcanzó”, señaló.

Ortega también compartió los desafíos familiares que implicó apoyar la carrera deportiva de su hijo menor. “Ha sido complejo. Tengo tres hijos y él es el más pequeño. Desde los 8 años que viaja a partidos, y eso significó reorganizar toda la dinámica familiar, especialmente los fines de semana. Sus hermanas también tuvieron que adaptarse, aunque a una de ellas no le gustaba el fútbol. Por eso, lo de anoche fue tan gratificante para todos. Hoy ellas están felices por él, porque está forjando su futuro”, expresó.

Finalmente, hizo un llamado a valorar el rol de la familia en el desarrollo de jóvenes deportistas: “Todavía no creo ser la mamá de un campeón de América, pero siempre digo que la disciplina y el acompañamiento de los padres es fundamental. Cuando la familia está detrás, los chicos pueden llegar lejos. Para ellos, el cariño y el amor que uno les entrega es impagable”.

El logro de Santiago Wanderers no solo marca un hito deportivo para Valparaíso, la región y el país, sino también refleja el esfuerzo, compromiso y apoyo familiar que hay detrás de cada joven talento.